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miércoles, 7 de abril de 2010

Talibanes del Rock

Picotos hay en todas partes, incluso allí donde menos cabe esperarlos. Tradicionalmente se ha identificado esa corriente cultural contemporánea que es el Rock con una actitud progresista o potórrica, cuando no directamente rebelde y transgresora. Pero la palabra clave de esta afirmación es TRADICIONALMENTE, una de las favoritas del picotismo. Esta imagen en sus inicios estaba basada en la realidad de sus artistas y público, cuando éstos eran jóvenes. Pero como el picotismo es una actitud que se acrecenta con la edad, según los jóvenes rockeros de los cincuenta se iban convirtiendo en señorones de cincuenta, el Rock dejó de ser reducto de revolucionarios contra el puritanismo para poder ser el estilo favorito de auténticos picotones de primer orden. En España entró ya tarde en la cultura popular, lo que hizo que aún a día de hoy pensemos en un rockero en términos contrapuestos a los del cacique rural o el cura de sotana (lo más picoto que se nos puede ocurrir en el rock patrio es Miguel Ríos o Loquillo), e identifiquemos ideológicamente que Rock es igual a izquierda (socialismo como poco, anarquismo en la mayor parte de los casos gracias al rock radical vasco), pero nada más lejos de la realidad. Y tenemos un sinfín de ejemplos:

Hell Angels: No creo que haya un sector poblacional más proclive al puñetazo en la mesa para validar sus argumentos. Creados por excombatientes de la Segunda Guerra Mundial en paro, estos aguerridos señores rockeros son un ejemplo de impermeabilidad en sus convicciones y valores, los cuales pueden perfectamente pasar por beber calvados de tu cráneo si les llevas la contraria. Con dos cojones.



Rockabillys: Hace unos meses encontré a dos de estos muchachos discutiendo indignados que, a pesar de que ya tenían su carnet de socio de la Asociación Nacional del Rifle, no les habían dejado hacerse del Ku Klux Klan por Internet. ¿Hace falta decir algo más?



Manowar: Durante una entrevista, a la pregunta de qué opinaban sobre los homosexuales la respuesta de Joe DiMaggio fue “Mejor. Así quedan más tías para nosotros”.



George W. Bush: No como ejemplo en sí mismo, sino por canalizar las simpatías políticas de clásicos del género como Neil Young o Ted Nugent (este también miembro de la ANR). También es verdad que en el caso de este último el conservadurismo extremo es tan extremo que se convierte en protoecologismo y defensa de las especies animales para hacer sostenible la caza. Y no como deporte, sino como una forma de vida en la que se vive en tipis.



Los flipados del metal: Todos lo hemos sido en algún momento. Y evolucionamos. Pero aquellos que olvidan que el Rock es esencialmente un entretenimiento, un producto cultural o en el mejor de los casos una forma de vida no superior a cualquier otra, a menudo caen en el error de hacer de él una bandera por la que liarse a tortas, y lo único que se les puede aconsejar es eso mismo: Un par de tortas. Aquí el problema no viene por el Rock en sí, sino por la propia naturaleza y falta de humor del sujeto, que tan pronto se caga en cualquier cosa que se salga del Post Progressive Deathcore (si sólo es Progressive Deathcore es una mierda), como se jacta orgulloso de haber batido su propio record de pulsaciones de notas a la guitarra en una espiral pseudo deportiva que poco tiene que ver con aquello de lo que de verdad trata todo esto: Pasárselo bien. Si el metal no se hubiese cruzado en su vida seguramente habría pasado a engrosar esa turba vociferante y encabronada del fondo sur en un Getafe-Las Palmas.



El Black Metal noruego: En este caso su nivel de flipadura y de cerrazón ideológica y espiritual sobre Seitan está tan por encima de toda discusión posible que, más que las dos tortas anteriores, estos siniestros señores han pasado a jugar en otra liga y se merecen nuestra admiración por llevar a un extremo tan ridículo su picotismo, procurándonos tan gratos momentos y satisfaciendo nuestra curiosidad antropológica. Fliparse con algo es saludable y necesario. Fliparse demasiado es una garrulada. Pero FLIPARSE tanto es una vuelta de rosca más que se merece una ovación.



Los redactores de 100% Apocalypso: Como uno no está libre de pecado, y continuando con la autocrítica, aprovecho la tesitura para, primero, hacer algo de autobombo, y luego reconocer que tanto mi adláter como yo mismo somos unos talibanes cuando se trata de hablar del indie y su actitud del “todo vale” o los perroflautas buenrrollistas y su piojosa (y necesariamente rasta ¿porqué cojones?) interpretación de lo que es el mestizaje y las músicas del mundo. Pues no, musicalmente hay cosas que valen y cosas que son una puta mierda. Y suelen ser aquellas que nosotros digamos. Y punto. Pero esto, evidentemente, entra dentro del picotismo necesario.

Desde aquí les animo a que propongan ejemplos en los comentarios.

viernes, 5 de marzo de 2010

Picotismo Twitterizado



Se podrá estar más o menos de acuerdo con las declaraciones de Willy Toledo acerca del preso cubano que murío debido a una huelga de hambre. Lo cierto es que hay informes contradictorios sobre si era realmente un preso político: Amnistía Internacional lo declaró como tal en un informe de 2003, pero también es cierto que Osvaldo Zapata fue arrestado por delitos comunes. Pero bueno, alejándonos un poco de las tendencias políticas (que cada cual vote y piense lo que le de la gana, siempre y cuando haya llegado a esa conclusión por sí mismo)hay que reconocer que al menos un colectivo de gente se ha tomado las cosas con humor y están lanzando una campaña de picotismo bien entendido (todo lo que se hace con humor es hacer las cosas como se deben hacer) y han lanzado los Willytoledofacts, a través del Twitter. Se encuentran auténticas perlas.

Willy Toledo Facts

miércoles, 3 de febrero de 2010

Picotismo re-visited

¿Se acuerdan ustedes de cuando Picotismo significaba maldad, perversión y putrefacción moral? Casi como la palabra Terrorismo hoy en día, podía ser colocado en cualquier contexto que nos causara desagrado. Tio, habla con tu novia, no te lo guardes, no seas picoto. Joder, que edificio más picoto, por Satán.

Del mismo modo Potorrismo se equiparó con Democracia y mismamente usted, se plantaba en medio de los Picos de Europa y exclamaba: ¡Que bien se respira aquí, que aire más potórrico!

El pueblo que es llano y sabio, se fue apartando de la demagogia de los teóricos y recuperando el sentido original de estas palabras. Lo potórrico aplicado a todo lo que rodea al juego de la seducción humana y lo picoto como cabreo, pataleta, queja o grito.

De ahí que el mismo picotismo pueda percibirse de maneras muy diferentes según el color moral que le demos:

Picotismo denigrante: un mosso de esquadra aostiando a un antiglobalizacion agazapado (terrorismo de estado), un botarate pegando a su mujer (terrorismo de género), un chalao picao en la carretera con el de al lado (terrorismo circulativo)... Todas aquellas muestras que ya no sólo nosotros no haríamos, si no que no hacen ni puta gracia.




Picotismo justificado: son todas esas acciones que aunque desmesuradas, caben en lo posible de nuestro ser. Vamos, que piensas, a mi si se me hinchan las pelotas puede que también reaccione así. Uno de nuestros picotos de cabecera es protagonista de una de estas escenas:



Picotismo necesario: ¿como era eso de que todo se va tomar por culo no cuando los malos actuan sino cuando los buenos callan? Pues eso. Hay picotismos necesarios para pararle los pies a lo que no está bien ,a lo que no debe dejarse crecer, a lo chungo en definitiva. Como este post
 

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