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miércoles, 10 de marzo de 2010

¡Métanse sus capsulitas de azucar por el orto!

Parece que no tengo otra cosa de que hablar, pero soy bastante monotarea en lo que a Picotismo se refiere. Elijo una cruzada y llego hasta el final, siendo el final mi hastío ante el tema.

My current picotada son los pseudomedicinas pseudoalternativas del pseudocarajo. En cuestiones de salud no cabe la alegre opinión, dado que esto no es una charlotada de bar dónde se han de respetar las opiniones de todo. En salud hacen falta pruebas y datos que confirmen lo que uno postule, porque lo que nos estamos jugando es lo más de lo más. Colega.

Así que la basura de artículo de El Pais se la pueden ir metiendo por el culo. Y cedo la palabra a la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico para que exponga el porqué de mi petición anal:

Desde la Sociedad Para el Avance del Pensamiento Crítico, nos ponemos en contacto con usted ciertamente consternados por el tratamiento sesgado que se hace en el artículo publicado en su periódico el 6 de marzo de 2010 en la sección «Vida & artes» titulado «La homeopatía, ¿quimera o ciencia?». Dicho artículo, bajo la apariencia de un texto periodístico imparcial y objetivo, termina ensalzando la homeopatía como un tratamiento que, en general, funciona, aunque no se conozca su modo de actuación.

Se cae a lo largo de toda la exposición en esa falacia periodística, tan extendida en nuestros días, según la cual si una persona dice que la Tierra es redonda y ligeramente achatada por los polos y otra dice que es cuadrada y hueca, hay espacio para el debate y todas las opiniones son respetables. El título del artículo podría ser «La Tierra, ¿esfera o cubo?». Que un periódico de tirada nacional desperdicie una oportunidad así para informar a sus lectores, en lugar de limitarse a asumir que una serie de personas mantiene una postura y otros la contraria, con evidente sesgo hacia uno de los lados, es triste. La verdad ni está en el término medio ni es democrática: da igual cuanta gente crea que la homeopatía funciona: las pruebas apoyan todo lo contrario.


No se cita en el texto, ni una sola vez, el editorial que la prestigiosa revista médica TheLancet publicó en agosto de 2005, en el que se publicaban los resultados de más de 100 artículos científicos que estudian la homeopatía de una u otra forma, concluyendo que esta forma de tratamiento (en cursiva, por llamarlo de alguna forma) jamás ha demostrado ser más efectivo que un simple placebo. No solamente eso: en la Cochrane Library, un compendio de revisiones sistemáticas de artículos científicos que permite tener una visión de contexto más amplia sobre un tema determinado, se pueden encontrar cientos de estudios que nuevamente desacreditan cualquier afirmación que indique que la homeopatía puede ser un remedio eficaz contra la multitud de dolencias para las que se utiliza habitualmente.

Es más: durante el texto se cita de pasada la reciente decisión del Parlamento Británico de dejar de financiar este tipo de tratamientos en el sistema nacional de salud. Una información más profunda sobre este asunto, como sin duda debería ser el propósito del reportaje publicado por su periódico, habría al menos señalado la existencia de una serie de vídeos que muestran las sesiones del Comité Parlamentario de Ciencia y Tecnología encargado de comprobar si hay algún tipo de verdad en las promesas curativas de la homeopatía. Sin demasiada sorpresa, no encontraron ninguna.

Confío en que su periódico corrija este patinazo pseudocientífico y consiga establecer una sección de ciencia realmente divulgativa, crítica y útil para la sociedad, en lugar de contribuir a la desinformación, siendo esta última más peligrosa cuando hablamos de un asunto de salud pública.

Atentamente,
ARP - Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Flores de Bach


Esto de las medicinas alternativas tiene unos nombres que a uno le recuerdan al popular chiste:

- Dotor, dotor, ¿que es lo que tengo?
- Usted tiene el Síndrome de Peterson
- Y, ¿es grave, dotor?
- No lo sabemos, Sr. Peterson.

Flores de Bach, sales de Schussler, esputos de Calatrava y demás delirios que aluden al argumento de autoridad y que al final recuerdan a éste otro popular chiste:

- Dotor, dotor, ¡tengo un dolor que no sé que es lo que es!
- Pues tómese estas pastillas que no sé pa lo que son.

Las florecicas estas y la homeopatía son el máximo grito en lo que a estafas de salud se refiere. El por qué triunfan más estas y no otras es cuestión profunda que no entraré a dilucidar, pero por esa popularidad es por la que merecen más nuestra atención picota.

Flores de Bach, también llamadas remedios florales de Bach o esencias florales de Bach, es la denominación genérica y comercial de un conjunto de 38 preparados naturales no farmacológicos, símil-homeopáticos, elaborados a partir de una decocción o maceración en agua de flores maduras de diversas especies vegetales silvestres o naturalizadas de la región de Gales y la Inglaterra contigua, diluida en brandy (destilado del vino, usado como medio conservante).

La wiki sigue iluminándonos, sin principios farmacológicamente activos (no es un medicamento), y por lo tanto, no posee acción biológica o fisiológica alguna (como lo demuestran varios ensayos clínicos)(...), los remedios no fueron elegidos con ningún criterio que pudiera ser considerado racional en el siglo XX, sino con uno próximo a una versión verbal de la doctrina de las signaturas que tuvo importancia en la Antigüedad, pero que ahora sólo puede verse como una forma de pensamiento mágico.

La doctrina de las signaturas tiene tela y merece que nos detengamos en ella.

Con la expresión teoría de las signaturas, “teoría del signo” o doctrina de las signaturas, se alude a la convicción, presente tanto en la medicina antigua como en la medicina popular de muchos países, de que las plantas, los animales o los minerales llevan a menudo sobre sí los signos que permiten conocer sus virtudes.


Así el pensamiento mágico traslada lo que debiera ser no más que un símbolo al dominio de lo material y de lo real, pudiendo uno creer, como decía Galeno, que el cangrejo estaba indicado para la cura del cáncer o que Bach, eligiera una especie del género Impatiens (llamada así por Lineo por su balocoria) para curar la impaciencia.

Mis sugerencias son: patatas deluxe del McDonalds (tubérculos) para los Tuberculosis y ensalada de escarola para la escleorosis. Así, a bote pronto,

La segunda pulla de la wiki entronca con el anterior post de las energías y versa, lucidamente, como sigue:

(...)Contradice todo el conocimiento científico desarrollado experimentalmente desde la Ilustración, basado en la interpretación de los fenómenos como resultado de la interacción física entre los sistemas materiales, una vez superada la suposición de que los campos de fuerza, tales como la gravedad o el electromagnetismo, son formas de manifestación de lo espiritual, y no fenómenos materiales. Para las flores de Bach se usan diluciones que van más allá de lo que permite la divisibilidad de la materia, cuyo carácter particulado y discontinuo estaba probado desde los orígenes de la Química. Sin embargo, los elaboradores de esencias florales dicen que lo efectivo de las esencias florales no está en que haya alguna sustancia química disuelta en la preparación (lo que no es esperable dada su elaboración), sino en las "vibraciones" o "características vibracionales" que poseen los preparados, y son de diferentes características para cada esencia floral. Tales «vibraciones» no se corresponden con ningún aspecto de la realidad conocido por la ciencia, ni desde luego con la vibración de las moléculas, sino con el tipo de entelequia a que se refieren frases como «tener buenas vibraciones»

Cómo todos sabemos que la Wiki está llena de racionalistas insidiosos acudamos a otras fuentes y glosemos su primera frase:

Las Flores de Bach son una serie de esencias naturales utilizadas para tratar diversas situaciones emocionales, como miedos, soledad, desesperación, estrés, depresión y obsesiones.
Aquí llegamos, creo yo, al quid de la popularidad de estos ingenios. Occidente está claramente en pañales en lo que al conocimiento de estas emociones (no hablo de la investigación, sino de lo que el ciudadano de a pie sabe) y cuando un cualquiera se ve embargado por dichas situaciones, tiende a creer que lo que le sucede es algo cuanto menos mágico por su carácter inexplicable y turbador. Vamos que la ignorancia crea fantasmas.

Si la naturaleza del mal es mágica, la de su remedio puede, y quizá, haya de serlo también. Es de ahí que ese licenciado en, yo que sé, Turismo, y que jamás aceptaría que el Doctor Karamba le pusiera un lagarto muerto en la rodilla para curarle un esguince, acepte un tratamiento a todas luces mágicos y no fundamentado.

Conclusión: en mi humilde opinión si queremos terminar con esta lacra de estafa, superstición y pocos escrúpulos será más eficiente poner nuestro empeño en derrocar el caracter mágico de las emociones que en demostrar la irracionalidad de sus tratamientos. El día que comprendamos racionalmente el mal buscaremos soluciones racionales al mismo.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Escepticismo picoto


Esto entra claramente en la categoría de Picotismo necesario. Porque lo que estamos viviendo es un sindios. Al menos en Barcelona, y supongo en la capital. Quizá usted, amigo lector habitante de Jaen, Alcantarilla o Lugo no sufra en sus carnes esta invasión de espiritualidad que asola nuestras paredes, centro civicos y lugares plausibles de colocar un anuncio.



La 'energia' es el nuevo opio del pueblo y si bien el ciudadano medianamente formado acepta que los poderes de la isla de Lost son una invención de los guionistas, que el Dios católico es un invento para tenernos controlados y que las promesas del consumismo son mentira, tiene a bien aceptar ciegamente cualquier perorata sobre la energías y sus hermanas pequeñas: frecuencia y vibración.

Aprende a descifrar el manuscrito y encuentra a tu amor verdadero

Las cuestiones ambiguas son criadero de charlatanes. Dado que la ciencia, o la razón o cualquiera de esos mecanismos de conocimiento que no lo pueden todo ("El corazón tiene razones que la razón desconoce" dijo Pascal hace porrillo, no nos descubris America), pues me puedo inventar lo que salga de los mismisimos cojones. Y oiga, usted me lo va a tener que refutar y no al reves.

Es cómo la historia de la tetera de Bertrand Russel. El amigo filosofo postuló que entre la tierra y la luna hay una tetera chiquitita (lo suficientemente para no ser observada por telescopios) orbitando. Retó al mundo a que le demostrara su no existencia. Y dado que el mundo no pudo, demostró alegremente que la tetera existía.

Que demuestre Denian, irrefutablemente que no se ha enrollado con esta suripanta

Esa monserga (demuestrame tu, que Dios no existe) nos la lleva colando la teología miles de años y cuando parecía que el ser humano había madurado lo suficiente como para superar esta infantil (y sobre todo formalmente incorrecta) manera de razonar, va y nos la cuelan con la Energía.

Porque todo es Energía. Incluso lo que yo me invento y por ende no es real.

Y oiga, no intente usted hablar, porque hablar, es razonar y razonar es insuficiente y por lo tanto no te escucho. Pero lo curioso es que si yo quiero hablar es porque tu me hablaste primero. ¿De dónde te has sacado que la la imposición de manos del Reiki transmite energias presuntamente sanadoras? De pensarlo y razonarlo no, ¿verdad? Que eso es malo. ¿Entonces de que? De lo que te ha contado tu maestro. O sea de la tradición. O sea que nos creemos lo que nos dicen sin pasarlo por el tamiz crítico, como antaño.

Son Goku haciendo Reiki

¡Que no, que no! Que si que hay un tamiz crítico, pero no es la razón ilustrada esa llena de polvo y polillas que los cientifistas materialistas como tu proponeis. Mi tamiz es la experiencia. Aja, asi que lo que me propones es que practique Reiki para saber si es verdad lo que dices, no?

Venga te lo voy a aceptar y me voy a apuntar a uno de esos cursos que poblan nuestros paneles de anuncios. Oye mira, que si que siento energias en mis manos pero creo que es calor y no el Chi(chi). Oye que al paciente se le ha bajado la ansiedad, pero creo que es por el ambiente relajante y no por la apertura de un txakra. Oye que me siento más fuerte y afirmado tras la sesión, pero creo que es por que el hecho de haber ayudado a alguien y sentirme util ha subido mi autoestima y no porque hallamos abierto un canal de comunicación energético.

Ok, si las experiencias son (en la medida de lo posible) las mismas, ¿que es lo que cambia? La interpretación que tu y yo damos de ellas (la mia igual de falible que la tuya, que no sos el papa, boludo). Interpretación humana y razonada. Por mucho que niegues la razón. Que en definitiva es donde empezó la discusión. Discusión que tu me negaste hasta que lo experimentara. Y ahora que lo he experimentado y sigo pensando mas o menos lo mismo, ¿cual será tu siguiente argumento (ya le pongo la coletilla revelado, para no ofender)?

¿Que no me he abierto de la manera correcta? ¿Que tienes que practicar más? ¿Que algun día lo entenderás, cuando seas mayor y comas huevos? Eso me lo ha dicho la iglesia durante muchos años y me juré que nunca aceptaría de nuevo semejante prepotencia. Por aquello de respetarme un poquito a mi mismo. Que hablamos entre iguales, tronco.

Ya lo entenderéis cuando seais mayores

Y es que me viene a la cabeza que el que hace trampas en el juego es porque no confía mucho en sus posibilidades de ganar.
 

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